Rutina facial para piel sensible: menos es más
La piel sensible no necesita más productos, sino mejores decisiones: fórmulas suaves, pocos pasos y mucha constancia. Así se construye una rutina que calma.
Rojeces, picor, tirantez, reacciones inesperadas… si tu piel protesta con facilidad, la solución rara vez es añadir productos. Es elegir menos y mejor.
Los tres principios
- Pocos pasos: limpiar, hidratar, proteger. Los extras, de uno en uno.
- Fórmulas suaves: sin fragancias agresivas ni exfoliación frecuente.
- Prueba de tolerancia: todo producto nuevo, primero 48 h en el antebrazo o detrás de la oreja.
Limpieza sin fricción
Agua tibia y un limpiador cremoso como el Cherry Blossom Cleanser. Seca a toques con la toalla, sin frotar.
Hidratación barrera
La piel sensible casi siempre es piel con barrera debilitada. La Rice Barrier Cream, con arroz y ceramidas, devuelve confort y refuerza esa barrera día a día.
SPF también (sobre todo)
La radiación UV es un irritante más. Una fórmula ligera como la Rice Sun Cream SPF50+ protege sin sensación oclusiva.
Cuándo añadir más
Cuando lleves 3-4 semanas sin reactividad, introduce un solo producto nuevo (por ejemplo, un sérum suave) y observa una semana antes del siguiente.
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