Por qué el SPF50+ debe ser tu último paso cada mañana
El protector solar es el producto antiedad más eficaz que existe, pero solo si se usa bien: cada día, en cantidad suficiente y como último paso de la rutina.
Si solo pudieras quedarte con un producto de toda tu rutina, debería ser el protector solar. La radiación UV es responsable de gran parte del envejecimiento visible de la piel: manchas, pérdida de firmeza y tono apagado.
Por qué va al final
El SPF crea una película protectora sobre la piel. Si aplicas crema o sérum encima, esa película se rompe y pierde eficacia. Por eso el orden coreano es claro: limpiar → tratar → hidratar → proteger.
Cuánto aplicar
Más de lo que crees: la referencia son dos dedos de producto para rostro y cuello. Con texturas ligeras como la de la Rice Sun Cream SPF50+, aplicar la cantidad correcta no deja sensación grasa ni acabado blanco.
¿También en invierno y días nublados?
Sí. Hasta el 80% de la radiación UV atraviesa las nubes, y los rayos UVA (los del envejecimiento) están presentes todo el año, incluso a través de ventanas.
Reaplicación
Si pasas el día en interior, la aplicación de la mañana es un buen mínimo. Con exposición directa, reaplica cada 2-3 horas.
El SPF coreano: protección que apetece usar
El gran logro del skincare coreano fue convertir el protector solar en un placer: texturas tipo crema ligera, acabado glow y fórmulas que funcionan bajo el maquillaje. Cuando el SPF apetece, la constancia deja de costar.
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